martes, 4 de octubre de 2011

En Brasil piden retirar el financiamiento para ruta

La construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos también levanta críticas en Brasil, donde hay voces que piden al estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes) retirar el financiamiento otorgado al Gobierno de Bolivia debido a las denuncias en torno al proyecto caminero y a la reciente violenta represión policial contra la marcha indígena.
Una comisión de la Cámara de Diputados brasileña, el Partido Verde y unas 43 organizaciones de la sociedad civil han manifestado al Gobierno de Dilma Rousseff sus objeciones a que su país financie un proyecto carretero cuestionado por razones ambientales y de vulneración de los derechos de los pueblos indígenas.


La audiencia, aprobada la pasada semana a pedido del Partido Verde aunque aún sin fecha, fue propuesta debido a que las “obras provocarán serios daños a la fauna y flora del parque ecológico Tipnis”, indica la nota.
Roberto de Lucena, diputado del Partido Verde de Brasil, advirtió en su página web que lo más grave es que los indígenas que protestan en contra de la carretera “han sufrido una fuerte represión de la Policía Boliviana”.


“Es inadmisible que Brasil, que debe estar en la vanguardia ambiental mundial, fomente la destrucción de los recursos naturales.


No podemos admitir que los fondos públicos brasileños sean usados en Bolivia para fomentar la violencia contra los pueblos indígenas (...). Estamos vigilantes ante estos abusos a los derechos humanos, ambientales y económicos de nuestros vecinos bolivianos”, dijo De Lucena en declaraciones efectuadas la pasada semana.


Organizaciones de la sociedad civil de Brasil y América Latina, en una plataforma conjunta con el Bndes, solicitaron a este banco estatal, en una carta enviada el 29 de septiembre, “la suspensión inmediata del contrato de financiación para la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos de Bolivia” e investigar el contrato del Gobierno boliviano con OAS.


En la misiva, las más de 40 instituciones brasileñas y unas 26 de otros países, recuerdan que en agosto habían pedido ya la suspensión del acuerdo de préstamo señalando que éste no coincide con los criterios ambientales y sociales del banco, así como su política de transparencia.


El encargado de negocios de la Embajada de Brasil en Bolivia, Eduardo Paes, dijo ayer en La Paz que su país espera que el Gobierno de Bolivia y los pueblos indígenas puedan entablar el diálogo. “Ese es un tema de los bolivianos, tienen sus órganos que tratan de los contratos, licitaciones, pues Brasil no tiene que interferir en eso. La preocupación es queremos que las partes se entiendan, que haya diálogo”, indicó el diplomático, según ANF.

Más denuncias


En Bolivia, en tanto, suman los cuestionamientos al contrato entre la constructora brasileña OAS y la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).


El líder del Movimiento Sin Miedo (MSM), Juan del Granado, lanzó ayer nuevas denuncias e indicó que en el momento de la firma del acuerdo OAS no tenía el financiamiento y fue el Estado boliviano el que asumió ese compromiso con el Bndes de Brasil cuando debería haberlo hecho la empresa constructora.


Del Granado pidió al Ejecutivo replantear desde el inicio del proyecto carretero para que el camino no pase por el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis).


En Cochabamba, el expresidente Jorge Quiroga reiteró las denuncias que hizo la pasada semana sustentadas –dijo–  en un informe de Contraloría efectuado el año pasado.


En tanto, la ABC, en un comunicado, se defendió de algunas de las acusaciones e indicó que enmendó el documento base de contratación para eliminar la obligación de OAS de pagar el asfalto y el mantenimiento para reducir costos. Anunció que contratará a empresas bolivianas para el mantenimiento.


La comisión de Relaciones Exteriores y de Defensa Nacional de la Cámara Baja de Brasil convocó a una audiencia reservada con el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Fernando Pimentel, para discutir la posibilidad de la “inmediata suspensión de los recursos del Bndes para la construcción de la carretera en Bolivia”, informó la agencia de noticias de esa instancia legislativa.

Las presiones no cesan

Más dudas
En el país continúan los cuestionamientos a la firma del contrato entre la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) y la empresa brasileña OAS.
Marcha
Los indígenas tienen previsto recorrer hoy el tramo Palos Blancos-Sapecho (La Paz). Temen que los colonos los ataquen. Les aguardan lugares sinuosos

Banco pone condiciones
El Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes) de Brasil informó en un comunicado de prensa, publicado en su página web el viernes pasado, que sólo desembolsará el crédito concedido a Bolivia para el tramo II de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos si el Gobierno de Evo Morales cumple las siguientes condiciones: cumplimiento de los requisitos de la legislación boliviana, la presentación de la licencia ambiental y declaración de impacto ambiental para el tramo II, y la presentación de un informe de cumplimiento legal y ambiental efectuado por una auditora ambiental independiente.

El Bndes, que respondió así al diario brasileño Valor Económico, que día antes publicó una nota con el título “Bndes firmó contrato para obra en Bolivia sin estudio ambiental”, señaló que ha  cumplido todos los requisitos ambientales aplicables para la firma del acuerdo de financiamiento que está establecido no directamente para la construcción de la carretera sino para las exportaciones de bienes y servicios utilizados por OAS para las obras en la ruta.

LA CIDOB CELEBRÓ AYER 29 AÑOS DE CREACIÓN

Los indígenas temen ser atacados por colonos

El Deber | Palos Blancos

La marcha indígena en defensa del Tipnis camina desde Sud Yungas rumbo a la ciudad de La Paz, donde algunos tramos son de dominios de colonos, y por una ruta angosta atrapada entre cerros y ríos.

Los dirigentes de la marcha y la Defensoría del Pueblo ejecutan un plan para detectar anticipadamente si existen afanes de provocar posibles conflictos. Además, los extremos cuidados para caminar sobre un camino sinuoso y angosto se han incrementado para evitar accidentes, porque un paso en falso puede ser fatal.

Hoy, los más de 600 marchistas ponen sus pies sobre el camino para llegar desde Palos Blancos (donde ayer descansaron) hasta Sapecho, una comunidad que se encuentra a 15 kilómetros de distancia.

Ayer fue jornada de descanso y celebración porque la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob) cumplió 29 años de fundación. El presidente de la entidad, Adolfo Chávez, resaltó que esa fecha, a la que él llamó histórica, los haya encontrado marchando. Al mediodía recibieron como regalo de la población y autoridades municipales de Palos Blancos una res que carnearon, y remedios.

Previsión
Una fuente de la marcha anunció que para evitar que los colonos afines al MAS puedan toparse con los indígenas, se prevé desviar algún tramo que pueda traer posibles problemas. El antecedente más cercano es el que ocurrió el domingo, cuando los originarios pasaban por Inicua, a 15 kilómetros antes de Palos Blancos, donde un grupo de colonos los abucheó y gritó que eran unos vendidos a la derecha.

El representante del Defensor del Pueblo en Alto Beni, Miguel Fernández, dijo que recibió instrucción del defensor Rolando Villena de que realice constantemente visitas de avanzada en el trayecto a la ciudad de La Paz antes de que los marchistas lleguen a un nuevo destino.

Unicef, consciente de que hay un trauma colectivo, especialmente en los niños, aplica el programa denominado “Un nuevo sol por el bienestar comunitario”, que consiste en una técnica de juegos para manejar las emociones y olvidar los malos recuerdos.
 

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